lunes, mayo 08, 2006

¡Qué bien juegas al béisbol!



Hace un par de semanas tuve en mis manos, por vez primera, un guante de béisbol. Los había visto en televisión, en todas esas películas gringas de domingo por la tarde, en dibujos animados y hasta en algunas historietas, pero nunca había tenido uno en mis manos. Cada año tenemos un campeonato de béisbol inter-laboratorios y, luego de escaparme por dos años seguidos, no pude seguir excusándome en mi torpeza deportiva y tuve que aceptar ser parte del equipo.

Así que desde hace unas semanas estamos entrenando en un campo cercano a la Universidad.

El jueguito no es nada fácil, ya que tienes que atinarle a una pelotita que viaja a velocidades hipersónicas con un palito de madera (el bate), para luego tener que recibirla en tu mano izquierda (la mala) con un guante de cuero que multiplica el área de tu mano unas seis u ocho veces (pero que también aumenta su peso y reubica su centro de gravedad).

La primera semana tuvimos práctica de catch-ball, es decir, simplemente pasarnos la pelota entre nosotros tratando de evitar que caiga al suelo, cosa que un neófito como yo no podía evitar por más esfuerzo puesto.

Al terminar el entrenamiento llegó el esperado "Giancarlo-san, ¡qué bien juegas al béisbol!", que yo humildemente rechacé con un "¡No, no, no, no...! Soy muy malo..." - "No, Giancarlo-san, eres muy bueno" - "Gracias pero no. Soy muy malo en cualquier deporte".

Esta vez no me dejé engañar.

Hace dos años, luego de mis primeras dos semanas de clases de japonés (¡malditos hiraganas y katakanas!) tuve mi primera fiesta del laboratorio en la que hube de presentarme a mis nuevos compañeros. Como cualquier recién llegado, aproveché la ocasión para sacarle lustre a las cuatro palabras de japonés que había aprendido... "Buenas noches. Yo soy Giancarlo. Yo soy peruano. Perú y Japón están muy lejos. Me gusta leer libros. Me gusta ver películas. Me gusta escuchar música".

Terminada la fiesta, uno de los profesores se me acerca y me dice "Giancarlo-san, ¡qué bueno es tu japonés!" Inocente yo, le agradecí. "¿En serio profesor? ¡Gracias! No sé muchas palabras, usé todas las que sabía, pero creo que la pronunciación me es fácil ya que el español y el japonés comparten muchos sonidos y bla, bla, bla..."

NO, NO y NO. Escuchen bien, NUNCA hagan eso. Los japoneses gustan de alabarse entre todos y a todos, y nunca te van a decir lo malo que eres. SIEMPRE te dirán lo bien que has hecho algo, y se supone que tú tienes que NEGARLO. Es parte del lubricante social local.

Lo mismo pasa al pagar la cuenta. Por ejemplo, si quieres invitarle a alguien la cena, lo más probable es que la otra persona quiera pagar su parte. "Yo invito" - "No, déjame pagar mi parte" - "No te preocupes, quiero invitarte" - "No gracias", etc, etc. El proceso se debe repetir unas tres veces mientras el invitado hace el ademán de sacar la cartera o billetera, y es recién entonces adecuado que desista con un "Ok, muchas gracias Giancarlo-san".

Sí, en algún lugar debe haber un manual de Carreño-san sobre normas de cortesía japonesa para extranjeros. ¡Ser amable puede ser muy difícil aquí!

Así que están advertidos: no caigan como primerizos, y sepan que las alabanzas no necesariamente son ciertas. ¡Es muy probable que sean usadas para hacerte sentir mejor!

Me pregunto si mis amigos extranjeros con novias japonesas estarán enterados...

10 Comentarios:

El 08 mayo, 2006 21:45, Blogger Cloud Strife dijo...

Hahahah Giancarlo, efectivamente así es Japón. Dificilmente un japonés dirá algo negativo o excesivamente "rudo" contra uno. Más si es extranjero y sabe de las "limitaciones" propias de serlo (idioma y beisbol son 2 claros ejemplos). Y como bien dices uno debe negarlo con la misma amabilidad (aunque no sabia de estas cosas cuando fui a Japón, me salían natural... ¿será genético?).
Por cierto, jugar beisbol si es difícil, si eres diestro (tu caso) pero puede sr MUCHO más difícil si eres zurdo (como Yo, una temporada ue jugue besibol). Primero, no sabes el vía crucis que pase en Perú para conseguir un guante para la mano derecha (en mi caso la mala). Y después era APRENDER a usar la mano derecha...

 
El 09 mayo, 2006 11:59, Blogger Danza Invisible dijo...

Es bueno saberlo...

 
El 10 mayo, 2006 03:23, Anonymous Anónimo dijo...

Desde el Caribe, Zenia en:

http://imaginados.blogia.com

En mi isla este es el depsorte nacional. No hay un niño que no lo juegue y que no sepa los nombres de nuestros jugadores estelares. Los estadios se repletan de niños y también de mujeres, ademàs de los hombres, claro.

 
El 10 mayo, 2006 13:32, Blogger verolindapechocha dijo...

Y ¿cómo hacen cuando en verdad piensan que eres bueno y te quieren halagar? ¿Te dicen que apestas?

Lo que es yo prefiero eso de: si no tienes nada agradable que decir mejor no digas nada. Mis halagos los reservo para lo que me gusta en verdad.

BTW, ¡tu blog me gusta! ;) Y el nvo. diseño con su japonés más está mostro.

 
El 12 mayo, 2006 02:19, Blogger reds dijo...

Que buen post, te felicito, aprendi algo muy importante, ahora lo pondre en practica con esos cuñados recontra gorreros que tengo, saludos,

 
El 13 mayo, 2006 14:57, Blogger |_Bonny_| dijo...

Realmente me encanta tu blog.
No tengo palabras para describirlo.

Y sabes? Creo que soy muuy japonesa en mi trabajo... Con razon que le caigo bien a todos... aunque no todos me caigan bien..

 
El 14 mayo, 2006 14:31, Blogger ROx dijo...

HOla, se lo que se siente estar fuera del Peru y a adaptarse a una nueva cultura, idioma, solo que en tu caso quizas sea temporal. Me gustaron tus textos, muy interesantes, precisos y descriptivos (y lo digo porque realmente lo pienso, recuerda, no soy japonesa, los peruanos decimos algo bueno cuando realmente lo pensamos). Saludos

 
El 19 mayo, 2006 00:32, Blogger Leuzor dijo...

Muy bueno la pagina de publicidades!!

graciaas

 
El 24 mayo, 2006 02:39, Blogger Giancarlo dijo...

¡Hey! ¡Gracias a todos por vuestros comentarios!

Respondiéndo la buena observación de Vero les contaré que los japoneses son expertos en el arte de leer entre líneas, en el silencio y en lo que no está (de allí el Haiku y los jardines Zen, por ejemplo). Ellos interpretan el silencio de maneras distintas a las nuestras y, mientras los occidentales le tenemos un pánico absoluto, los japoneses lo disfrutan y se sienten cómodos en él... Así que cuando un japonés piensa que has hecho algo bueno (o malo), no te lo dirá pero tú te darás cuenta... Yo creo que jamás podré aprender ese "arte" adecuadamente... Demasiado difícil para alguien que no lo lleva "en la sangre"...

 
El 27 abril, 2007 16:47, Blogger Gregorio dijo...

"Manual de Carreño-San"... JAJAJAJAJAJA

Simplemente genial. Creo que desperté a la mitad de personas del edificio con la carcajada!

 

Publicar un comentario

Links a este post:

Crear un vínculo

<< Inicio