martes, octubre 03, 2006

Pues a cambiar el guardarropa, ¿no?



Desde hace unos días estamos, aquí en el hemisferio norte, en otoño. Por lo menos técnicamente. Y, mientras mis compatriotas se alegran cada día por la llegada de días más cálidos, aquí comenzamos a desempaquetar pullovers, chompas, casacas, cafarenas y demás prendas del invierno limeño. Es que, ustedes comprenderán, aquello que los habitantes de la tres veces coronada villa juramos y perjuramos que es el más frío invierno que ser humano jamás en toda su existencia podrá soportar, no es más que un templado otoño por estos lares. Pues, como decía aquel alemán pelucón cuyo rostro juguetón sacando la lengua adorna millones de t-shirts en todo el mundo, don Alberto Einstein, en esta vida todo es relativo.

Con lo que don Alberto no contaba, por supuesto, era con que la ley de la relatividad debía ser, por definición, también relativa y, por ello, debía contar con alguna notable excepción. ¿Siendo cuál ésta? Pues aquella regla absoluta que dice que toda mujer buscará cambiar su guardarropa, por completo, con cada cambio de estación.

Y Japón no será el país que rompa esta regla.

Donde entra a funcionar el relativismo nuevamente es, por supuesto, con los gustos japoneses ya que, teniendo las japonesas cuerpos tan distintos al de las hispanoamericanas, no podrían aspirar a usar las mismas prendas diseñadas para las amplias caderas y los abultados senos de nuestras féminas latinas. Sólo mencionaré a Angie Cepeda, y cerraré la boca.

Así que, sin más preámbulo, permítanme presentarles parte del catálogo otoñal de OPA, un centro comercial de 10 pisos enfocado en chicas de 15-30 años (sí, enfocado en ellas, ya que de estos 10 pisos sólo dos son masculinos: el último -Tower Records- y el penúltimo -ropa juvenil):



Algo interesante de este catálogo es que, tal cual reza la primera página, todas las modelos son vendedoras de cada una de las tiendas del centro comercial. Así que no esperen encontrar Claudias Schiffers ni Giselles Bundchens. Pero claro, tampoco esperen cruzarse con ellas por las calles. Recuerden, esto es Japón...

Las modelos de one way y Dou Dou (encuentren el nombre de las tiendas sobre cada chica) son chicas típicas, de aquellas que te encontrarías al caminar por las calles de Kioto. Bastante delgadas y usando prendas sueltas, a diferencia de nuestras latinas. Si hacen click en cualquier foto podrán encontrarse con los precios de toda la indumentaria. Están en yenes, por supuesto, así que simplemente dividan los precios entre 100 para tener valores aproximados en dólares. La chica de Dou Dou, por ejemplo, está vistiendo un pantalón skinny de dénim de unos 250 dólares, una chaqueta de 155 dólares, y un par de botas de gamuza de 300 dólares. A ver, ¿quién es la primera en romper el chanchito?



A la chica de clear JUICY COUTURE juraría haberla visto en la universidad. Lo que no me sorprendería, ya que un trabajo a tiempo parcial como vendedora de ropa es uno de los miles que tienen los japoneses para engordar un poco la billetera, y poder comprar las prendas que ellas mismas venden. Fíjense por ejemplo en la chompa de 340 dólares que usa. O en el pantalón de 400. ¿Y alguien pensaba que los dénim Docker's a 30 dólares eran demasiado caros? La chica de moussy EXTREME usa unos pantalones skinny que, no sé por qué (pero, ¡hey!, soy ingeniero, no modisto) se están poniendo de moda. ¡Ahora la moda aquí es verse inclusive más delgados!

La chica de EGOIST merece un párrafo aparte. Usa una vestimenta que no es de discoteca, sino de diario. Sip, cardigans, micro-shorts, zapatos de taco y medias altas son habituales por aquí. En Lima suelo encontrarme con faldas y minifaldas pero aquí, definitivamente, el short es el rey. ¿Y cuál es el mejor acompañante del short? ¡Pues los zapatos de taco! Duhhhhh...



Otro short en las piernas de la modelo de SLY, y más pantalones skinny en la chica de SWORD FISH. Si han estado atentos a las fotos se habrán percatado el profuso uso de zapatos de taco. Y de sandalias de taco. Y de botas de taco. Y de zapatillas de taco (aunque de estas no hemos visto por aquí). ¿Será que las japonesas están siguiendo al pie de la letra el manual masculino que dice que los zapatos de taco nos excitan en demasía? Naaahhhh. Debe ser que así se sienten más altas. Las botas altas de la chica de Benefit no están demasiado caras: sólo 160 dólares. ¿Alguien quiere un par?



¡Albricias, albricias! ¡Que no todas las japonesas son skinny como las primeras! Pues sí, yo tengo la teoría de que el abundante número de McDonald's que encontrarán en estas islas está aumentando, poco a poco, el índice de masa corporal promedio japonés. Así que, chicas, sonrían, que las japonesas no son todas tan delgadas como las películas nos hacen creer. Lo que me sorprende aquí es que parece haber una relación indirecta entre la cantidad de tela usada y el precio de las prendas. Vean las que usan las chicas de Heather, LIPSTAR y CIAOPANIC USED, todas cuestan menos de la mitad de sus contrapartes esqueléticas. Aunque bueno, a 70 dólares un jean ancho, será barato en escala japonesa pero comprar un par me dejaría sin almorzar una semana...



La chica LOWRYS FARM usa otra combinación de lo más extraña para mí: jeans y zapatos de taco blancos. Ya les hablé de la fascinación de las japonesas por los zapatos de taco, así que no lo repetiré aquí. Lo único que mencionaré es que me alegro ver esta vez ningún par de zapatos dorados, omnipresentes por aquí. La chica rashka usa un abrigo que en Lima no usaríamos ni en el más crudo invierno (y que aqí es, bueno, de otoño). A su lado la chica Kastane usa la primera falda del catálogo. No soy fetichista pero, se ven tan pocas aquí, que creo que puedo volverme fácilmente uno...



Y ésta es la del cierre, lo siento para con mis visitantes femeninas, embelesadas con la moda nipona (¿o son acaso mis visitantes masculinos los que más se han emocionado con este artículo?). La chica Quicksilverstore que viste tan occidental, pues usa ropa Quicksilver, marca americana especializada en ropa surf. ¿Será tan extraña que la ponen en la última página del catálogo? A la derecha tienen una sugerencia de Twisty para la temporada: ¡usen dos correas en lugar de una!

Los gustos son relativos, ¡qué duda cabe! Y la moda, pasajera y todo, tiene directa relación con el cuerpo de las personas que van a usar las prendas en venta. Dime qué vistes y te diré quién eres. ¿Que cómo resumiría yo la moda japonesa? Pues ésta tiende al uso de pantalones y shorts por sobre las faldas, a los zapatos de taco aguja por sobre las de plataforma y zapatillas, y a la ropa vaporosa y suelta por encima de la pegada al cuerpo. Por supuesto, usando accesorios (adornos) con profusión ya que, tratándose de un país tan seguro como el Japón, nadie corre el riesgo de que le roben las joyas por la calle.

¿Serían ustedes capaces de definir, en pocas palabras, la moda de vuestros países?