martes, junio 28, 2005

Menú visual

Pregunta del millón de yenes: si no dominas el japonés, ¿cómo evitarás morir de hambre en los restaurantes de por aquí al no poder leer el menú? ¿O cómo evitarás pasar por un completo papanatas al solicitar al mesero, señalando al azar un plato en un menú que no puedes leer, que te traiga una gelatina bien caliente con una porción de arroz y una jarra de aceite de ricino para beber?

Afortunadamente los restaurantes han pensado ya en eso y la mayoría tiene unos escaparates en la puerta principal mostrando unas maquetas de los platos que sirven, como una ayuda visual para que decidas entrar...



Es gracioso que no sólo los restaurantes económicos tengan estos escaparates, sino también aquellos que serían considerados de cuatro y hasta de cinco tenedores.



Ignoro el motivo para ello, pero mucho mejor para mí. Así cuando no tengo la menor idea de qué es lo que dice el menú, pues simplemente llevo al mesero a la puerta y señalando un plato apetitoso digo onegaishimas (por favor).

Claro que las maquetas no dicen si el plato se sirve caliente o frío, si es dulce o salado, o si aquello que se ve tan apetitoso no es sino una croqueta rellena de natto (frijoles o judías fermentados). Pero bueno, no se puede ganar en todas, ¿no?

lunes, junio 20, 2005

¡Bienvenido a Japón!

Mientras que yo viajaba a Huaraz, La Oroya y Cerro de Pasco por trabajo, un amigo vendrá a Japón para visitar a sus proveedores. ¡Provecho! A continuación unas cuantas sugerencias para que su viaje sea más divertido...

  1. Agosto es verano. Y aquí verano no son los 28 grados centígrados de Lima. No. Eso es primavera. El calor es endemoniado y el clima muy húmedo, así que trae muchas mudas de ropa interior (o vas a tener que usar la lavandería del hotel todos los días...)
  2. Los dólares no sirven. Sólo yenes. ¡Por fin vas a ver un billete distinto de nuestros Nuevos Soles o de los verdes gringos! Deja los dólares en el hotel, y sal sólo con yenes, que nada más sirve aquí.
  3. Deja la tarjeta de crédito en la caja fuerte del hotel (o en tu mesa de noche, que aquí es igual de segura). Sólo la podrás usar para pagar la cuenta del mismo hotel. En el resto de Japón lo único que sirve es el dinero contante y sonante.
  4. No te preocupes por encadenar la billetera a tu pantalón. Japón es un país muy seguro y te agradará la sensación de tranquilidad al transitar por las calles.
  5. Hay muchas cervezas aceptables, pero no compres ninguna que lleve la denominación Happoshu. ¡Son asquerosas!
  6. No traigas pornografía... Te pueden detener en el aeropuerto. Además, ¡aquí hay bastante y es muy variada!
  7. Olvídate de las propinas (¡tres hurras por Japón!). Aquí no se da un centavo.
  8. Ven dispuesto a divertirte después del trabajo. Japón es un país muy caro, pero vale la pena el viajecito...
Yokoso! Japan
¡Bienvenido a Japón!

domingo, junio 19, 2005

Paraíso chelero

No hace mucho me enteré, gracias a Super Size Me, que en Estados Unidos existen casi un millón de máquinas expendedoras (de bebidas gaseosas, bocadillos y demás), y que este hecho es definido como uno de los motivos de la alta tasa de obesidad en los norteamericanos. Pues bien, Japón lidera el ranking con cuatro y medio millones de máquinas (¡¿¡¿!?!?), y no por eso está a la cabeza de la lista de obesidad mundial. Algo diferente debe ocurrir aquí.

En efecto, en Japón las personas tienen un comportamiento completamente diferente frente a los excesos (beben bastante, pero no se intoxican tanto como nosotros), y por ello el hecho que existan máquinas expendedoras de cerveza (sí, leyeron bien, de cerveza) no hace de éste un país de alcohólicos...



Me pregunto, ¿cómo sería Lima si pudiésemos encontrar estos aparatos en cada esquina? ¿Qué pasaría si cualquier niño de la calle pudiese comprar una lata de cerveza a cualquier hora del día o de la noche? Pues estas máquinas no están escondidas dentro de centros comerciales o tiendas Select, sino están en cualquier calle y cualquier esquina. ¡Y además venden no sólo latas de 355ml, sino también de medio litro, un litro y hasta de dos litros!).

El consumo de cerveza es bastante alto aquí, sobre todo en el caluroso verano que ya se acerca (mientras tanto nos encontramos en una fresca primavera con temperaturas máximas de sólo 30 y 31 grados centígrados...). Muchos hoteles y centros comerciales abren durante el mes de agosto sus Beer Garden (restaurantes centrados en la venta de cerveza, ubicados al aire libre, habitualmente en las azoteas de los edificios) que suelen estar abarrotados... Y quienes no alcanzan a entrar, pues se compran unas cervezas en el minimercado más cercano ¡y a tomárselas al lado del río!



Algo que nunca alcanzaré a comprender es cómo, no importando cuánto alcohol han bebido, todos los japoneses están temprano en sus oficinas al día siguiente como si nada hubiera pasado... ¡sin dolores de cabeza ni aliento chelero! Estoy seguro que tiene mucho que ver con su costumbre de tomarse el baño diario por las noches en lugar de por las mañanas... ¡No hay mejor manera de eliminar las toxinas que con un vivificador baño caliente! Esta es una de las costumbres que me hubiese gustado conocer hace quince años... para no llegar a la universidad con resaca chelera después de las juergas de fin de semana...

¡Disfruten el invierno limeño, mientras yo me tomo unas cervezas al lado del río!

sábado, junio 11, 2005

Nasca

El otro día les contaba como, gracias al tamaño de la comunidad peruana en Japón, se podían encontrar muchos de nuestros productos por aquí. También les contaba que teníamos muchos restaurantes para degustar ceviches o pollos a la brasa, aunque la mayoría están en Tokio (¡y ninguno en Kyoto!). Como imaginarán, todos ellos están muy enfocados en la comunidad peruana: se habla español, los televisores están pasando Magaly TV y uno pide Inca Kola o Pilsen para acompañar el plato sobre una mesa con mantel floreado. En fin, restaurantes con espíritu de chinganita bien representado en sus nombres (La casa de Rosalía, Mi Perú querido, El cóndor pasa y otros por el estilo). Por ello me sorprendió mucho encontrar un restaurante en Kobe, con pinta de ser caro, con un nombre tan peruano, pero tan poco de chingana como éste:



El restaurante de marras está ubicado en una ciudad cercana a Kyoto llamada Kobe (allí donde pueden probar la famosa Kobe Beef). ¡Ahhh! Gratos recuerdos trajo el nombre. Si tan sólo tuviesen comida peruana...



¡Oh sorpresa! Allí dice literalmente, bajo la palabra dinner, "comida del Perú". ¡Aleluya! ¡Un restaurante de comida peruana que no parece el Leo´s! ¡Y dirigido al público japonés! Esto es algo que hay que probar...

Lástima que estaba apurado por no perder el último tren de regreso a Kyoto, así que no lo visité. ¡Pero prometo hacerlo y contarles en otra ocasión!

PD: En Japón sólo conocen tres cosas del Perú. Machu Picchu, las Líneas de Nasca y a Fujimori... De allí que el nombre de dicho restaurante no sea nada rebuscado.

viernes, junio 10, 2005

Julieto y Romea


[Foto Paola M.]

Se acerca inexorablemente la fecha pactada... Los Capuleto y los Montesco serán unidos de aquí y para toda la eternidad... Lloren, lloren solteras y solteros de Lima, que vuestro sempiterno semidiós, aquel que fuera por su bravura y belleza coronado tres veces Miss(ter) Aura, dejará vuestras filas y pasará a la de los casados. ¡Ay de ustedes que soñaron con estar en el altar ese día con él! ¡Ay de ustedes que soñaron compartir la primera noche del lecho nupcial en sus brazos! Que el Gran Richi se alejará de las multitudes en olor a santidad, y pasará a compartir su vida con una única pantalla... digo, mujer.

Solteras y solteros de la Sede, acepten vuestra derrota con orgullo. Lleven la frente en alto y no intenten generar ninguna afrenta con aquella que en buena lid se los arrebató. Es cierto, él no pertenecerá más a las noches limeñas, pero su recuerdo jamás será expurgado de las paredes de aquellos ambientes queer que lo conocieron tan bien. ¡Sufre Peruano sufre! ¡Llora Lima! ¡Llora Mohl! Pero llora de alegría. Que el gran Richi ha decidido, y es feliz...

(Un fuerte abrazo a mis dos amigos, aquí, desde la lejana Kyoto... ¡Que sean felices y coman perdices! - y que Richi no llore mucho el día del matriqui)

domingo, junio 05, 2005

¡Mozaico! ¡Dos más! ¡Bien al polo!




El próximo mes celebraremos nuevamente Fiestas Patrias fuera del Perú, pero afortunadamente no nos sentiremos tan lejos ya que podremos disfrutar de una Cristal bien al polo, junto con su par de Inca Kolitas para bajarla...

La comunidad peruana en el Japón es una de las comunidades extranjeras más grandes en estas tierras, y ciertamente la más grande de habla española. Y eso viene con ventajas ya que tenemos acceso a lo bueno, y malo, de nuestra amada patria. ¿Una chicha morada Selva, una Inca Kola, un pisco Biondi o una Cuzqueña? ¿Papa criolla, olluco o huacatay? ¿Mazamorra morada, gelatina o flan? Para eso está Nambei.com. ¿No soportan un día más sin ver a Magaly TV, Anita No Te Rajes o Fútbol en América? Dense un salto por MaxTV. ¿Quieren leer un periódico en español? ¿Editado en Japón? ¿Y con muchas noticias peruanas? ¡Pues para eso el International Press! ¿Preferirían ver un noticiero hecho por peruanos en Japón, para peruanos en Japón? ¡Pues entonces Impacto Semanal es vuestra página!

No puedo quejarme, tengo casi todo lo que pueda extrañar al alcance de la mano. Sólo me faltan cevicherías y pollos a la brasa, que abundan sobre todo en Tokio y Gunma, pero cuando realmente me muera de ganas me doy un salto y ¡voilá!

Con acceso a tantos productos peruanos a la mano, no se extrañen que haya probado menos comida japonesa de la que debería, o que no haya aprendido bien el idioma. ¡Desventajas de la ventaja!